El sermón no funciona, a hablar menos y escuchar más
/ Yo Mariana
Cada vez que tengo a mi hijos cerca y me ponen atención, siento que tengo la oportunidad perfecta para platicar con ellos de los temas que más me preocupan. Son momentos que valen oro molido.
Sin embargo, ese oro molido se me escapa entre los dedos cuando me doy cuenta de que en lugar de ser una conversación, solo les estoy dando un sermón. No les pasa que mientras están hablando están pensando, —otra vez les estoy dando una plática eterna y de flojera.
Inevitablemente, los acabo saturando de información y en lugar de que fluya, la plática se vuelve un monólogo sin retroalimentación en donde solo me quedo con la esperanza de que de algo se acuerden.
Ser mamá no es tarea fácil y el mantener un canal abierto de comunicación con ellos es un trabajo de todos los días ya que si no lo haces, se puede cerrar en un segundo. Irónicamente, las mejores conversaciones que hemos tenido se han dado cuando no estoy tratando tanto de tenerlas.
Uno de los temas más recurrentes que trato de reforzar cada vez que puedo, es la importancia de no consumir bebidas alcohólicas como menores de edad, especialmente en esta época de fiestas y bailes como Halloween y Homecoming.
Cada año establecemos nuevas reglas del juego tratando de que nuestros hijos entiendan las consecuencias y tratamos de llegar a un acuerdo.
Responsibility.org ha sido para nosotros el recurso perfecto para lograr esos acuerdos ya que ahí encontramos información y muchos consejos sobre todo en el tema de evitar el consumo de alcohol en menores, que es tan importante para nosotros.
Hoy les comparto algunas de sus recomendaciones:
1.- Estrategias para decir ¨No¨
Les decimos a nuestros hijos que si les llegan a ofrecer alcohol o cualquier otra sustancia, digan que no, pero si además traen un pretexto preparado desde antes, les será más fácil contestar rápido. Por ejemplo: —No gracias, mañana tengo partido temprano. —No gracias, si mi mamá se entera me mata. Que le echen la culpa al deporte o a sus papás funciona y generalmente con una vez que digan que no, es suficiente.
2.- Sean la primer persona que sus hijos llamen si están en problemas.
Cada vez que tienen una fiesta recuérdenles a sus hijos que, si están en problemas, alguno de sus amigos con los que fueron ha tomado alcohol o si el ambiente de la fiesta está muy pesado, les pueden hablar por teléfono inmediatamente. En lugar de ellos tratar de resolver la situación, es mejor que se sientan con la confianza de hablarnos y eso solo sucederá si les prometemos no regañarlos, no hacer preguntas, simplemente ir por ellos y mantenerlos a salvo.
3.- Hablen menos y escuchen más:
Cuando nuestros hijos llegan a contarnos algo, tratemos de escucharlos primero sin mostrar mucha expresión. Esa reacción inmediata que les damos o la expresión de nuestras caras puede influir en que no quieran contarnos algo en el futuro. La meta es que se sientan cómodos, en lugar de juzgados al mantenernos lo más neutral posible, aunque cueste tanto trabajo.
4.- Que al final, todos salgamos ganando:
El famoso —“porque lo digo yo”, ya no funciona. A lo mejor pensamos que funciona en ese momento, pero es un control ilusorio. A largo plazo queremos que nuestros hijos entiendan el por qué no, tomen sus propias decisiones y se logren acuerdos justos. Ese tipo de conversaciones son mucho más disfrutables para todos.
5.- El sermón no funciona:
Esto es lo que a mí más me cuesta trabajo, siempre termino en sermón, sin embargo, sé que el ser adolescente en esta época es muy estresante y nuestros hijos a veces necesitan que les demos un descanso de tantos regaños y sermones. Si dejamos que nuestros hijos se expresen libremente en un ambiente en donde hay respeto y no se sientan juzgados, lograremos conversaciones que fluyan en ambas direcciones y no solo en una.
6.- Zonas de “no celulares”:
El celular es el peor enemigo para fomentar conversaciones espontáneas. Establecer como familia momentos y lugares en donde el celular no sea permitido, ayuda mucho. A nosotros nos ha funcionado el no permitirlo en la mesa cuando comemos juntos, ni en el coche y son los momentos en donde podemos tener conversaciones genuinas, sin distracciones. Aunque para nosotros como adultos también sea un reto respetarlo.
Espero estos consejos les sirvan tanto como a mí. No hay nada en la vida que disfrute más que cuando logramos tener conversaciones increíbles entre mis tres hijos y mi esposo. No siempre pasa, no siempre se puede, pero con estos tips trataremos de que sucedan más seguido y así apoyarlos a que tomen decisiones que los mantengan felices y a salvo.
Muchas gracias a Responsability.org por ser nuestro aliado en esta travesía.
Para más información consulten esta página:
I’m a #teamresponsibility ambassador and I was compensated for my post, but all opinions and photographs are my own.
Este año fue especialmente significativo porque tuve la oportunidad de vivir esta experiencia junto a Tess Rowland, una sobreviviente de un choque automovilístico causado por una persona bajo la influencia del alcohol.
Mamá. Solo hay una. Es verdad. Y no hay nada que me llene más el corazón que ser yo esa una para alguien más.
Mi hija cumplió veintiún años. Lo escribo y todavía no lo creo. Llevo veintiún años siendo mamá y, aunque parece que fue ayer cuando salí del hospital con una bebita en brazos, ahora esa bebé es un adulto.
Descubran la escuela que apoya su misión de criar niños biculturales con un enfoque único y amoroso. Ser mamás lejos de nuestro país es un viaje único. Emocionante, desafiante, pero también lleno de satisfacciones. Y si están aquí, seguramente comparten conmigo el deseo de criar hijos bilingües y orgullosos de sus raíces.
Este Memorial Day no se trata solo de descansar, hacer carne asada o disfrutar con amigos. Se trata también de tomar decisiones responsables que pueden cambiar, o salvar vidas. Hoy quiero compartir con ustedes tres historias reales que me marcaron profundamente. Historias que reflejan las consecuencias de una mala decisión… y el poder de prevenir una tragedia con algo tan simple como usar un RideShare.
Todavía no puedo creer que, una vez más, tuve la maravillosa oportunidad de ir a Washington D.C. con Responsibility.org. Nueve creadores de contenido y yo caminamos por todo el Capitolio compartiendo nuestro mensaje: claro, simple, pero muy poderoso: si vas a tomar, hazlo de manera responsable y evita el consumo en menores de edad.
Este año es mi último en la década de los cuarenta. De ahora en adelante le pondré una palomita a una nueva categoría en todas las formas que llene. Nunca pensé decirlo, pero me emociona.
Crecí escuchando que en la mesa no se hablaba ni de política, ni de religión. Esas conversaciones eran un camino seguro al desacuerdo, un destino incómodo del cual aprendí a huir. Como si conversar implicara tener un acuerdo a priori entre todas las partes, donde la condición número uno fuera estar alineados en pensamiento, sin cuestionamientos aventurados y, mucho menos, temas controversiales.
“Ahorita platicamos entre puntos”, me decía mi papá de niña cada vez que jugábamos tenis. No sé si era la grandiosidad del club, la elegancia de mi papá con sus pants Fila, los colores verde y rojo de la cancha, o el hecho de saber que teníamos esa cita inamovible solos él y yo, pero los miércoles era mi día favorito.
"Está comprobado científicamente que la fuerza más grande para la salud física y mental de un adolescente es una buena relación con sus padres". Recordé esta frase de la Dra. Lisa Damour, especialista en adolescentes y asesora de Inside Out 2, mientras salía de ver esta extraordinaria película con mi familia. Todavía no puedo creer que tuve la gran fortuna de conocer a la doctora y aprender muchísimo de ella.
Veo el cursor palpitando tan rápido como mi corazón. Quiero dejar plasmado un sentimiento en crudo en esta hoja de papel pero no sé exactamente qué palabras escoger. Quisiera que estas mismas palabras me guiaran, me arroparan. Dejaré que lo hagan. Las dejaré fluir, sin pensarlo mucho, y le haré caso a que mi querida tallerista que nutre mi escritura, —y mi corazón, todos los miércoles…bueno casi todos.
Nunca pensé ser Ciudadana de Estados Unidos y mucho menos algún día entrar al Capitolio a conocer a mis representantes. Esta increíble experiencia fue posible gracias a Responsibility.org una organización con la llevo trabajando varios años para difundir su mensaje fuerte y contundente, evitar el consumo de alcohol en menores de edad y si ya son adultos, y eligen tomar, lo hagan responsablemente.
Cuando me enteré de que el título de la nueva exposición del Moody Center of the Arts era “Lo extranjero en nosotros” supe inmediatamente que tenía que ir a visitarla. La palabra “extranjero” es poderosa y provoca múltiples emociones, ideas equivocadas, predisposiciones, puntos de vista, otredad, desplazamiento y estereotipos.
Celebren responsablemente con este delicioso Coctel Navideño de Higo inspirado por Jessamine McLellan, fundadora y líder de la academia educacional de Campari, quien me dio la idea de incorporar higo a una de mis bebidas favoritas en un evento virtual organizado por Responsibility.org.
Manejaba de noche por la carretera de Waco a Houston dispuesta a llorar. Un trayecto Tejano de regreso a casa demasiado recto y obscuro es más, aburrido. Sin curvas o montañas que lo hicieran un poco más entretenido, o por lo menos, más parecido a los que acostumbraba tener en México. Acababa de vivir un momento que jamás pensé que me sucedería y el cuál me había venido pisando los talones por varios años ya. Había dejado a mi hija en la universidad.
Es impresionante como ciertos sabores me transportan a lugares y recuerdos en mi memoria en cuestión de segundos. El empezar a oler en mi cocina el fragante aroma a vainilla combinado con azúcar en proceso de caramelización, me lleva inmediatamente a pensar en celebración y un corazón lleno de amor, ya que este postre francés del que les voy a platicar hoy; La Crème Brûlée, es el favorito de mi esposo.
En momentos de cambio es cuando más debo poner atención a no descuidar las rutinas que me hacen sentir bien ya que, si las pongo al final de mi lista de prioridades, impacta inmediatamente en mi salud física y mental. Para respetar esas rutinas sé que tengo que reclamar mi espacio y en estos meses sin horarios, es todo un reto. Con los años me he vuelto cada vez más asertiva en buscarlo y encontrarlo, pero ¿realmente me dan lo que necesito?
- Ocho semanas- fueron las únicas dos palabras que saltaron de la pantalla de mi celular al leer el correo electrónico que mandó la escuela esta mañana. Ocho semanas es el tiempo exacto que el colegio nos da como última oportunidad para finiquitar cualquier pendiente escolar, ya que son ocho semanas el tiempo que falta para que mi hija complete otro gran logro en su vida, graduarse de preparatoria.
La historia detrás de los textiles es fascinante ya que han sido acompañantes de la crónica de la humanidad durante siglos como un elemento habitual de nuestras vidas. Sin embargo, para Ana María Hernando, los textiles son mucho más que eso. Para esta artista polifacética, los textiles han formado parte de su vida desde que era niña en su querida Argentina y hoy se convierten en el vehículo para expresar sus emociones y subirle el volumen a la voz, a veces silenciosa, de la mujer.
El arte nos rodea. Los colores, texturas, líneas, y muchos otros elementos que constituyen una pieza de arte inevitablemente nos generan una emoción y pueden, como por arte de magia, cambiar el ambiente de cualquier espacio. Ya sea de manera consciente o no, todos hemos experimentado alguna vez esa chispa de exaltación que nos provoca una obra de arte de manera única e individual. Es por esta razón que pienso que el arte público es esencial para cualquier comunidad. El estar expuesto a magníficas instalaciones o esculturas como parte de tu rutina diaria, pueden transformar tu vida en un viaje cultural sin ni siquiera darte cuenta. Esta ha sido la misión del Sistema de Arte Público de la Universidad de Houston por muchos años y hoy estoy emocionada de compartir con ustedes sus nuevos y muy interesantes proyectos.
Cada vez que tengo a mi hijos cerca y me ponen atención, siento que tengo la oportunidad perfecta para platicar con ellos de los temas que más me preocupan. Son momentos que valen oro molido. Sin embargo, ese oro molido se me escapa entre los dedos cuando me doy cuenta de que en lugar de ser una conversación, solo les estoy dando un sermón. No les pasa que mientras están hablando están pensando, —otra vez les estoy dando una plática eterna y de flojera.
Por el simple hecho de haber decidido empezar a leer este artículo ya han dado el primer paso a darle prioridad a tu salud. La mamografía es considerada como una de las herramientas más efectivas en la detección temprana del cáncer de mama y cuando es detectado a tiempo es probable que sea más fácil de tratar.
Nunca pensé que el vivir sin que mis papilas funcionaran sería un evento realmente trágico. Hoy me doy cuenta de que mi vida completa gira alrededor de esos insignificantes receptores a los que nunca había ni volteado a ver y que hoy, extraño con locura.
La semana pasada encontré un evento que me llamó mucho la atención, no solo por involucrar arte, sino también porque incluye a la familia, es al aire libre y exhibe la creatividad de nuestra comunidad, el Art Bike Parade que se llevará a cabo la próxima semana.
Cada vez que trato de tener una conversación importante con mis hijos me cuestionó si realmente me están escuchando y si están entendiendo lo que estoy tratando de transmitirles. También me cuestiono si yo estoy realmente poniéndoles atención y escuchando lo que ellos están tratando de explicarme.
No sé- son dos palabras que desafortunadamente he tenido que usar más de lo que hubiera querido desde que empezó la pandemia. Cada vez que tengo que sacar esta respuesta de la manga como lo haría un experimentado mago, siento un apreatdo nudo mi estómago. Lo que normalmente significan estás dos palabras es que la incertidumbre está tocando a mi puerta como una invitada no deseada a la cuál le he tenido miedo toda mi vida
El día de acción de gracias es una de mis tradiciones americanas favoritas. Desde que llegamos a Estados Unidos hace varios años ya, hemos adoptado esta linda tradición ya que me parece muy emotivo el poder simplemente dar gracias por todas las bendiciones que tenemos, además de enseñarles a nuestros hijos a hacer lo mismo.
El simple hecho de empezar a escribir acerca de este tema me causa un nudo en la garganta. El ver a mis hijos crecer ha sido un proceso lleno de satisfacciones, pero a la vez de incertidumbre, y sí, tengo que admitirlo, de miedo también. Cada vez se acerca más el momento en el que mis hijos comiencen su propia aventura universitaria y por más que quiera resistirme, mi mente sabe que ese momento llegará tarde o temprano, pero mi corazón simplemente no está listo, y es muy probable que nunca lo esté.






Una de las cosas que más disfruto de mi trabajo es la oportunidad de ser parte de conversaciones que pueden generar un impacto real en nuestra comunidad. Hace poco tuve el privilegio de unirme a La Voz de Unidos para una entrevista especial de radio con la Oficina del Sheriff del Condado de Harris, una conversación enfocada en tomar decisiones responsables con el alcohol y mantenernos seguros durante el verano.